Dejé mi empleo, es posible?

Mi historia comienza un día soleado en Pereira. Estaba sentado en un costado del parque, pensando como podía fomentar mi creatividad y como necesitaba nuevos retos profesionales. En ese momento era un administrador de empresas con experiencia en ventas y pensaba en alcanzar las metas con las que había soñado desde niño, llegar a donde mi niño interior había creído que llegaría a mis 35 años. Fue así como inicie un camino personal, me encontré con textos imprescindibles para cualquier emprendedor y me ilusioné con ser mejor de lo que era en ese momento.

Fui a la librería más cercana, encontré variedad de libros desde lo motivacional hasta lo técnico, libros de finanzas con autores reconocidos como Robert KiyosaKy y Michael Porter, libros que me enseñaron a creer como los de Napoleon Hill y textos más universitarios como los de Niebel. Todos importantes desde su especialidad, me mostraron un nuevo mundo donde podía creer en mi, donde podía crear mi propia marca y fortalecerla usando lo que ya sabía.

Un empleo en casa

No todo es color de rosa, mi familia me criticó al principio y no podían creer que yo, un hombre de 35 años, estaba cambiando mi trabajo por un sueño. Entonces empecé a pensar en la mejor manera para iniciar mi proyecto. Caminando por el parque observé a los niños jugando y a sus padres preocupados por la cantidad de suciedad que había en el entorno, de ahí nació mi idea de una empresa de artículos de aseo para jardines y escuelas de preescolar. Pero entonces tenía otro desafío, el financiamiento que me llevaría a materializar mi idea.

Llegue en la tarde a un cumpleaños y conocí a una amiga de mi hermana que vendía productos por catálogo, al principio pensé: «no me veo vendiendo esto», pero luego recapacité y decidí escuchar. Con mi experiencia en ventas opté por entrar y tener un empleo desde casa creando mi red de emprendedores, no tenía nada que perder. La primera semana pude vender productos a un restaurante de mi zona y así gané dinero por comisión, en un mes personas cercanas quisieron entrar al negocio y vieron el potencial del producto (siempre debes analizar el potencial del producto) y nuestra red creció enormemente gracias al trabajo que hicimos todos con la experiencia que aportó cada uno desde su disciplina.

Hoy tengo 38 años, vivo genial gracias a mi negocio en red y estoy feliz de iniciar mi compañía de artículos de aseo y limpieza para entornos educativos y de esparcimiento infantil, tengo el ingreso fijo de mi negocio primario y espero poder contarles mi historia en poco de tiempo del éxito en mi segundo negocio. Ambas pasiones con empeño, esfuerzo y fe me han llevado lejos donde ahora estoy, muy agradecido con las personas que me acompañan en este camino y que ahora hacen parte de mi equipo, porque con ellos hemos crecido, aprendido y soñado para llegar más lejos cada día!.

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